Normas de organización y convivencia

NORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO:

3.2 LOS ALUMNOS

El alumnado se regirá por el DECRETO 114/2011, de 11 de mayo, por el que se regula la convivencia en el ámbito educativo de la Comunidad Autónoma de Canarias.

3.2.1 Derechos de los alumnos.

Los Derechos de los alumnos están contenidos en los artículos 6 a 13 ambos inclusive.

Artículo 6.- Derecho a una formación integral.

El alumnado tiene el derecho a recibir una formación integral que contribuya al pleno desarrollo de su personalidad y que se concreta en:

a) La formación en el respeto a los derechos y libertades fundamentales y en los principios democráticos de convivencia.

b) La adquisición de habilidades, capacidades, competencias y conocimientos que le permitan integrarse personal, laboral y socialmente.

c) El desarrollo de las actividades docentes con fundamento científico y académico.

d) La orientación escolar, personal y profesional que le permita tomar decisiones de acuerdo con sus aptitudes y capacidades, de manera especial del alumnado con dificultades físicas, psíquicas o con carencias sociales o culturales.

e) El aprendizaje de métodos no violentos en la resolución de conflictos y de modelos de convivencia basados en la diversidad y en el respeto a la igualdad entre mujeres y hombres.

Artículo 7.- Derecho al respeto.

El alumnado tiene derecho a que se respete su identidad, integridad y dignidad personales por todos los miembros de la comunidad educativa. Este derecho implica:

a) La protección contra toda agresión física, verbal, psicológica, moral y social. La no discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, capacidad económica, nivel social, orientación e identidad sexual, convicciones políticas, morales o religiosas, así como por discapacidades físicas o psíquicas, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

b) La existencia de unas condiciones adecuadas de seguridad, higiene y salud en el centro.

c) La confidencialidad en sus datos personales, sin perjuicio de las comunicaciones necesarias con la Administración educativa y la obligación que hubiere de informar a otras Administraciones o autoridades, en los casos así previstos.

Artículo 8.- Derecho a la evaluación objetiva del aprendizaje:

1. El alumnado tiene el derecho a que su dedicación, esfuerzo y rendimiento sean valorados y reconocidos, conforme a criterios objetivos.

2. El alumnado, así como sus familias, tienen derecho a conocer, al inicio de curso, los criterios de evaluación, calificación, promoción y titulación establecidos por el centro.

3. El alumnado mayor de edad o sus representantes legales, en caso de minoría de edad de aquel, tienen derecho a recibir información por el profesorado en lo relativo a las valoraciones sobre su aprovechamiento académico, la marcha de su proceso de aprendizaje y las decisiones que se adopten como resultado de dicho proceso.

4. El alumnado, en el marco de la capacidad de obrar que le reconoce el artículo 30 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, podrá reclamar contra las decisiones y calificaciones académicas que se adopten como resultado del proceso de evaluación conforme al procedimiento legalmente establecido. En caso de menores con incapacidad o de menos de 12 años, lo podrán hacer sus familias.

Artículo 9.- Derecho a participar en el funcionamiento y en la vida del centro.

El alumnado tiene derecho a participar en la vida del centro y en su funcionamiento en los términos establecidos en el presente Decreto, y en el resto de la normativa educativa. Este derecho implica:

a) El aprendizaje activo en el ejercicio de la participación democrática, como contribución al desarrollo de las competencias básicas sociales.

b) La participación de carácter individual y colectivo mediante el ejercicio de los derechos de reunión, de asociación, a través de las asociaciones de alumnos y alumnas, y de representación en el centro, a través de sus delegados o delegadas, y de sus representantes en el Consejo Escolar de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación.

c) La elección, mediante sufragio directo y secreto, de sus representantes en el Consejo Escolar y de los delegados o delegadas de grupo, que constituirán la Junta de delegados o delegadas. Los delegados, delegadas y representantes del alumnado en el Consejo Escolar tienen derecho a no ser sancionados en el ejercicio de sus funciones como portavoces en los términos de la normativa vigente.

d) La manifestación de sus opiniones, individual y colectivamente, con libertad, sin perjuicio de los derechos de los miembros de la comunidad educativa y del respeto que, de acuerdo con los principios y derechos constitucionales, merecen las personas y las instituciones.

e) La información sobre las cuestiones propias de su centro y de la actividad educativa en general, en los términos previstos en la normativa de desarrollo y las normas de convivencia del centro.

Artículo 10.- Derecho a la manifestación de la discrepancia.

1. El alumnado tiene derecho a la manifestación de la discrepancia ante decisiones o acontecimientos relacionados con la vida escolar. Las discrepancias, cualquiera que sea su motivación, alcance y contenido, serán puestas en conocimiento de la dirección del centro, a través de los delegados o delegadas de cada grupo, para que adopten las medidas que correspondan.

2. El plan de convivencia del centro regulará el procedimiento que permita el ejercicio de este derecho. La dirección del centro pondrá en conocimiento del Consejo Escolar los casos que deriven en una propuesta de inasistencia a clase por parte del alumnado para que actúe como garante del cumplimiento del procedimiento regulado.

3. Las decisiones colectivas de inasistencia a clase sólo podrán afectar al alumnado a partir del tercer curso de la educación secundaria obligatoria. Estas no tendrán la consideración de falta de conducta ni serán objeto de medida prevista en el Título IV de este Decreto, cuando hayan sido el resultado del ejercicio del derecho de reunión y sean comunicadas previamente a la dirección del centro. En cualquier caso, el centro deberá garantizar el derecho de quienes no deseen secundar la inasistencia a clase, y a permanecer en el mismo debidamente atendidos por el profesorado correspondiente.

Artículo 11.- Derecho del alumnado menor a la atención inmediata.

El alumnado menor de edad o con incapacidad tiene derecho a la protección en el ámbito escolar. Entre otros este derecho comprende el conjunto de medidas y actuaciones destinadas a prevenir e intervenir en situaciones de riesgo y de desamparo en las que puedan involucrarse, tendentes a garantizar su desarrollo integral y a promover una vida normalizada, primando, en todo caso, su interés todo ello de acuerdo con lo previsto en los artículos 17 y 19 de la Ley 1/1997, de 7 de febrero, de Atención integral a los menores.

Artículo 12.- Derecho a la igualdad de oportunidades.

El alumnado tiene derecho a recibir las ayudas y los apoyos precisos para compensar las carencias y desventajas de tipo personal, familiar, de género, económico, social y cultural, especialmente en el caso de presentar necesidades específicas de apoyo educativo. La Consejería competente en materia de educación promoverá las ayudas y subvenciones precisas para compensar dichas carencias del alumnado mediante una política de becas y servicios de apoyo que favorezcan el acceso o la continuidad del alumnado en los distintos niveles educativos, en un marco de igualdad de oportunidades impulsando, en su caso, la adjudicación de plazas en residencias escolares.

Artículo 13.- Derecho a la protección social.

1. En el ámbito educativo, el alumnado tiene derecho a la protección social, en los casos de infortunio familiar o accidente.

2. Independientemente de los derechos que les asisten en virtud de la legislación en materia de sanidad y de seguridad social, la consejería competente en materia de educación establecerá las condiciones académicas y económicas adecuadas para que el alumnado que sufra una adversidad familiar, un accidente o una enfermedad prolongada no se vea imposibilitado para continuar y finalizar los estudios que se encuentre cursando o para acceder a estudios posteriores.

3. El alumnado de centros sostenidos con fondos públicos, de educación primaria o educación secundaria obligatoria que como consecuencia de enfermedad o accidente tenga impedida su asistencia al centro educativo, tiene derecho a recibir atención educativa domiciliaria u hospitalaria, en las condiciones que establezca la consejería competente en materia de educación.

Para dar cumplimiento al derecho de los alumnos a ser informados por los miembros de la Junta de delegados y por los representantes de las asociaciones de alumnos, tanto de las cuestiones propias del Centro como de las que afecten a otros centros y al sistema educativo en general (art. 9 apartado “e” de la citada norma), y, a su vez, para garantizar su derecho de reunión (art. 9 apartado b), con carácter general, los legítimos representantes de los alumnos comunicarán a la Dirección del Centro, al menos con veinticuatro horas de antelación, la convocatoria de reunión, a los efectos de que ésta pueda celebrarse quedando afectada la actividad docente del modo más leve posible.

Cuando un alumno necesite atención médica, mientras está en el recinto escolar o mientras se celebran actividades extraescolares programadas por el Centro, será conducido al centro asistencial que esté previsto para su adecuado atendimiento. Dicha eventualidad se pondrá en conocimiento de los padres o tutores para que se hagan cargo de sus hijos allí donde estén siendo atendidos.

3.2.2 Deberes de los alumnos

Están contenidos en los artículos 14 a 18, ambos incluidos, del Decreto ya aludido:

Artículo 14.- Deber de estudio y de asistencia a clase.

1. El estudio es un deber básico del alumnado, que comporta el desarrollo y aprovechamiento de sus aptitudes personales y de los conocimientos que se impartan. Este deber básico, que requiere del esfuerzo, de la disciplina y de la responsabilidad por parte del alumnado, se concreta en las siguientes obligaciones:

a) Mantener una actitud participativa, activa y atenta en clase sin interrumpir ni alterar el normal funcionamiento de las clases.

b) Asistir al centro educativo con el material y equipamiento necesarios para poder participar activamente en el desarrollo de las clases.

c) Respetar el ejercicio del derecho y el deber al estudio del resto del alumnado.

d) Realizar las actividades encomendadas por el profesorado en el ejercicio de sus funciones docentes.

e) El alumnado debe permanecer en el aula en los cambios de clase.

f) En caso de ausencia de un profesor deben realizar las actividades que indique el profesorado de guardia.

2. El alumnado tiene, asimismo, el deber de asistir a clase con puntualidad, sin ausencias injustificadas, y respetando el procedimiento y horario de entrada y salida, aprobado por el centro.

Si una vez iniciadas las actividades lectivas en las enseñanzas no obligatorias se observase la no incorporación de determinado alumnado, o su inasistencia continuada durante diez días lectivos o de forma discontinua por un periodo de veinticinco días lectivos, el equipo directivo se dirigirá a los interesados a fin de conocer las razones de dicho absentismo y procederá a realizar una baja de oficio y a admitir, a su vez, en matrícula a aquel alumnado que estuviera en lista de reserva, hasta completar el cupo asignado al grupo. Con carácter general, este procedimiento se desarrollará durante el primer trimestre del curso.

Transcurrido el citado plazo, durante el resto del curso académico, solo podrá realizarse baja de oficio de la matrícula cuando el alumnado no asista injustificadamente a clase de forma continuada por un período superior a veinticinco días lectivos o de forma discontinua por un período superior a treinta y cinco días lectivos. A tales efectos, deberá quedar constancia fehaciente de la comunicación al alumnado de tal circunstancia administrativa en la secretaría del centro.

De todo ello, se advertirá en el momento de la matrícula del alumnado para que se dé por enterado del proceso que se seguirá si, de manera injustificada, no se incorpora a las clases o no asiste a las mismas.

Artículo 15.- Deber de respeto al profesorado.

El alumnado tiene el deber de respetar al profesorado y de reconocer su autoridad, tanto en el ejercicio de su labor docente y educativa como en el control del cumplimiento de las normas de convivencia y de la de organización y funcionamiento del centro. El alumnado deberá respetar el derecho del profesorado a dar clase a no ser interrumpido en el transcurso de sus explicaciones y participar en las actividades propuestas de aula y complementarias.

Artículo 16.- Deber de respeto a la comunidad educativa.

El alumnado tiene el deber de respetar el ejercicio de los derechos y las libertades de los miembros de la comunidad educativa, que se concreta en las obligaciones siguientes:

a) Respetar la identidad, la integridad, la orientación sexual, la dignidad y la intimidad de los miembros de la comunidad educativa.

b) Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas y morales de la comunidad educativa.

c) No discriminar a ningún miembro de la comunidad educativa por razón de nacimiento, raza, sexo, lengua o por cualquier otra circunstancia personal o social.

Artículo 17.- Deber de respetar las normas de convivencia.

El alumnado tiene el deber de conocer y respetar los valores democráticos de nuestra sociedad, expresando sus opiniones respetuosamente. En el centro, este deber se concreta en el respeto de las normas de organización y funcionamiento y de las normas de convivencia que apruebe el Consejo Escolar del centro. Conlleva, entre otras, las obligaciones siguientes:

a) Participar y colaborar en la promoción de un adecuado ambiente de convivencia escolar, así como conocer y respetar las normas de convivencia y el plan de convivencia del centro.

b) Utilizar adecuadamente y conservar las instalaciones, materiales y recursos educativos del centro.

c) Utilizar adecuadamente y conservar las instalaciones, materiales y recursos educativos durante la realización de las actividades extraescolares o complementarias. Respetar la limpieza y el orden tanto en el aula como en los espacios comunes los alumnos evitarán tirar papeles y otros objetos al suelo, no pintar las paredes y el mobiliario escolar, correr por los pasillos o dar voces.

d) Respetar los bienes y pertenencias de los miembros de la comunidad educativa.

e) Respetar y cumplir las decisiones de los órganos unipersonales y colegiados del centro, sin perjuicio de hacer valer sus derechos cuando considere que alguna de las decisiones vulnere alguno de ellos, de acuerdo con el procedimiento que se establezca.

f) Responsabilizarse de las comunicaciones que se establezcan entre la familia y el centro educativo. El término familia comprende al padre, madre o persona o institución que ejerza la tutela del alumno o alumna.

g) Respetar lo establecido en las normas de convivencia respecto a los usos adecuados de las tecnologías de la información y comunicación.

h) El alumnado deberá ir a su pupitre y guardar silencio desde el momento en que el profesorado entre en el aula, durante el desarrollo de las clases no podrá ir al baño excepto que esté justificado y autorizado, no se permite comer en las aulas ni masticar chicle.

j) En el turno de mañana los alumnos sólo podrán acudir a la cafetería en el recreo, excepcionalmente podrán acudir a la misma cuando sea autorizado por un profesor y solicitando la tarjeta correspondiente que deben solicitar en la Conserjería del edifico “C”.

Artículo 18.- Deber de colaborar en la obtención de información por parte del centro.

El alumnado debe colaborar en la obtención por parte del centro docente de los datos personales necesarios para el ejercicio de la función educativa. Dichos datos podrán hacer referencia al origen y ambiente familiar y social, a características o condiciones personales, al desarrollo y resultado de su escolarización, así como a aquellas circunstancias cuyo conocimiento sea necesario para la educación y orientación del alumnado.

 

De igual modo, en este Centro el alumnado tiene los siguientes deberes:

a) El alumnado deberá asistir a las clases de cada asignatura con el material apropiado, que será definido a principio de curso.

b) A fin de dar cumplimiento a la obligación de asistir a clase con puntualidad y participar en las actividades orientadas al desarrollo de los planes de estudio, como norma general no se permitirá la entrada de alumnos a clase después de transcurridos cinco minutos de la hora de comienzo de cada sesión el profesor debe rellenar un parte de incidencia para hacer constar esta falta leve. Si la norma fuera transgredida, el profesor comunicará al alumno que habrá de notificar al profesor de guardia esta incidencia, y, después, esperará la siguiente clase   donde el profesor de guardia le indique (en la Biblioteca o en el aula de convivencia). Si por motivos justificados un alumno llegase más de 10 minutos tarde, se incorporará a su clase a la hora siguiente; para ello tendrá que esperar hasta que suene el timbre en la biblioteca o en el lugar que haya indicado el profesor de guardia.

c) La solicitud de justificación de las faltas de asistencia o puntualidad deberá efectuarse por escrito, ante el tutor del grupo, en un plazo no superior a cinco días lectivos después de haberse presentado o reincorporado el alumno. La solicitud deberá estar firmada por el padre, la madre o el tutor legal, si se trata de menores de edad, e irá acompañada de una copia del D.N.I. del firmante. En el supuesto de alumnos mayores de edad, serán éstos quienes firmen las solicitudes de justificación. Corresponde al tutor o tutora decidir si procede o no la justificación presentada.

d) Los alumnos deben esperar al profesor en el aula o taller asignado a la clase, o a las puertas del mismo si se encuentra cerrado, una vez entre el profesor a clase deben ir a su pupitre y mantener silencio. El retraso superior a diez minutos por parte del profesor debe ser comunicado por el delegado de inmediato al Profesorado de Guardia o a la Jefatura de Estudios, actuando los alumnos según se les indique.

e) Asimismo deberán permanecer en el aula o taller, aunque terminen el trabajo que se les asigne (ejercicios, exámenes...), hasta el final de la clase.

f) Los alumnos menores de edad no podrán abandonar el recinto del Centro hasta la finalización de su horario lectivo, salvo que sean autorizados por un cargo directivo y estén acompañados por sus padres o tutores legales.

g) Si hubiera alumnos o alumnas que durante las horas lectivas no se encontraran realizando la actividad que corresponde a su grupo, en ningún caso podrán circular o permanecer en el interior o en las inmediaciones de las dependencias o espacios en los que se desarrollan las actividades docentes.

h) Los alumnos deberán dejar libres los accesos para minusválidos y las escaleras.

i) Los alumnos no utilizarán gorra, móviles u otros dispositivos electrónicos dentro de los edificios del instituto ni en las aulas, sólo se podrán utilizar en los espacios libres del centro.

j) Los alumnos no podrán acceder o abandonar el centro por las puertas de acceso y salida de vehículos. En caso de usarlas lo harán bajo su exclusiva responsabilidad y podrán ser objeto de sanción mediante la apertura del correspondiente expediente disciplinario.

k) Los alumnos no podrán utilizar la puerta de acceso peatonal situada al lado de los talleres de madera y electromecánica de vehículos.

l) El alumnado siempre que se le solicite estará obligado a presentar su carné de estudiante vigente.

3.2.3 Conductas de los alumnos contrarias a las normas de convivencia.

En todo lo que concierne al régimen sancionador de los alumnos, es preciso tener en cuenta las disposiciones generales contenidas en los artículos 56 a 64, ambos inclusive, del Decreto 114/2011, de 11 de mayo, por el que se regula la convivencia en el ámbito educativo de la Comunidad Autónoma de Canarias (BOC Nº 108. Jueves 2 de Junio de 2011).

Las conductas del alumnado contrarias a las normas de convivencia que no alcancen la consideración de faltas leves podrán ser sancionadas por los profesores correspondientes mediante los métodos oportunos, que deberán ser educativos y no privativos o lesivos de los derechos del estudiante.

Las demás conductas del alumnado contrarias a las normas de convivencia tendrán la consideración de faltas. El artículo 56 del Decreto 114/2011 establece la tipificación de las faltas leves, graves y que perjudican gravemente la convivencia. Las leves prescriben a los quince días; las graves, al mes, y las muy graves, a los dos meses, según el art. 61 del Decreto referido.

El decreto antes citado establece al respecto que:

Artículo 62.- Conductas contrarias a la convivencia de carácter leve.

1. Constituyen conductas contrarias a la convivencia de carácter leve cualesquiera infracciones de las normas de convivencia que carezcan de la entidad o trascendencia requerida para ser consideradas como conductas contrarias a la convivencia de carácter grave o conductas que perjudican gravemente la convivencia en el centro docente.

En todo caso son conductas contrarias a la convivencia de carácter leve:

a) La falta injustificada de puntualidad o de asistencia a las actividades programadas.

b) Las actitudes, gestos o palabras desconsideradas contra los miembros de la comunidad educativa.

c) Una conducta disruptiva aislada, siempre que no sea reiterativa.

d) Acudir a la cafetería fuera del horario establecido y sin utilizar la tarjeta correspondiente   que debe solicitarse en la Conserjería.

2. Cada centro educativo, en el ejercicio de su autonomía, establecerá en el Plan de convivencia a que se refiere el artículo 43 de este Decreto, las conductas contrarias a la convivencia de carácter leve.

Artículo 63.- Conductas contrarias a la convivencia de carácter grave.

1. Constituyen conductas contrarias a la convivencia de carácter grave las que por su alcance o trascendencia puedan calificarse como tales y que se manifiestan con los comportamientos siguientes:

a) La desobediencia a los miembros del equipo directivo o a los profesores o profesoras, así como al resto del personal del centro en el ejercicio de sus funciones, cuando vayan acompañados de actitudes, o expresiones insultantes, despectivas, desafiantes o amenazadoras.

b) Los insultos o amenazas contra el alumnado o contra otros miembros de la comunidad educativa cuando no estén señaladas como conducta que perjudica gravemente la convivencia en el centro docente, así como los gestos o actitudes contra los demás miembros de la comunidad educativa que puedan interpretarse inequívocamente como intentos o amenazas de agresión.

c) La reiterada y continuada falta de respeto al ejercicio del derecho al estudio de sus compañeros o compañeras.

d) La alteración del orden en cualquier lugar del centro, en el transporte escolar o en la realización de actividades fuera del centro, cuando no constituyan conducta gravemente perjudicial para la convivencia.

e) La discriminación por razón de nacimiento, edad, raza, sexo, estado civil, orientación sexual, aptitud física o psíquica, estado de salud, cultura, religión, creencia, ideología o cualquier otra condición o circunstancia personal, económica o social, cuando no deba considerarse conducta que perjudique gravemente la convivencia.

f) La grabación, publicidad o difusión no autorizada de imágenes de los miembros de la comunidad educativa, cuando ello resulte contrario al derecho a su intimidad, y no constituya una conducta que perjudica gravemente la convivencia tipificada en el apartado j) del artículo 64.

g) Dejar la tarjeta de identificación escolar, que permite entrar y salir del centro, a un compañero o a cualquier persona ajena a la comunidad educativa.

h) Acceder o salir del centro por las puertas exclusivas de entrada y salida de vehículos.

i) Fumar dentro del recinto del centro educativo.

j) No hacer la fila de forma adecuada para acceder al transporte.

k) Desobedecer las instrucciones que da el chófer de la guagua o la cuidadora del transporte.

l) No enseñar el carné del transporte cuando lo solicite la cuidadora.

m) Realizar cualquier conducta de acoso a los compañeros en el vehículo de transporte. Se consideran incluidas dentro de este apartado las novatadas de comienzo de curso.

n) No usar adecuadamente el mobiliario del vehículo de transporte o causar cualquier deterioro al mismo.

2. Cada centro educativo, en el ejercicio de su autonomía, desarrollará las conductas contrarias a la convivencia de carácter grave tipificadas en este artículo.

Artículo 64.- Conductas que perjudican gravemente la convivencia en el centro docente.

1. Constituyen conductas que perjudican gravemente la convivencia las que se expresan a continuación:

a) Los actos explícitos de indisciplina o insubordinación, incluida la negativa a cumplir las medidas correctoras impuestas, ante los órganos de gobierno del centro docente o profesorado en ejercicio de sus competencias.

b) Las expresiones que sean consideradas gravemente ofensivas contra los miembros de la comunidad educativa, verbalmente, por escrito o por medios informáticos, audiovisuales o de telefonía.

c) Las vejaciones o humillaciones a cualquier miembro de la comunidad educativa que tengan una implicación de género, sexual, racial o xenófoba, o se realicen contra el alumnado más vulnerable por sus circunstancias personales, sociales o educativas.

d) El acoso escolar.

e) La agresión física contra cualquier miembro de la comunidad educativa o la instigación de dichas acciones.

f) La incitación a actuaciones muy perjudiciales para la salud y la integridad personal de los miembros de la comunidad educativa del centro docente como son, entre otras, el consumo de drogas y bebidas alcohólicas, así como el uso, la posesión o el comercio de tales sustancias.

g) Provocar o involucrarse en altercados o conductas agresivas violentas que impliquen riesgo grave de provocar lesiones.

h) Cometer intencionadamente actos que causen desperfectos en instalaciones o bienes pertenecientes al centro docente, a su personal, a otros alumnos y alumnas o a terceras personas, tanto de forma individual como en grupo.

i) La alteración del orden en cualquier lugar del centro, transporte escolar o en la realización de actividades fuera del centro que creen situaciones de riesgo para cualquier miembro de la comunidad educativa.

j) La grabación, publicidad o difusión no autorizada de imágenes de los miembros de la comunidad educativa, en el caso de agresiones o conductas inapropiadas.

k) La suplantación de personalidad y la firma en actos y documentos oficiales de la vida docente.

l) Dañar, cambiar o modificar un documento o registro escolar, en soporte escrito o informático, así como ocultar o retirar sin autorización documentos académicos.

m) Cualquier otra conducta que suponga incumplimiento alevoso de los propios deberes cuando atente de manera manifiesta al derecho a la salud, a la integridad física, a la libertad de expresión, de participación, de reunión, de no discriminación, o al honor, la intimidad y la propia imagen de los demás miembros de la comunidad educativa o de otras personas.

n) Acceder al centro bajo los efectos de bebidas alcohólicas o cualquier otra sustancia psicotrópica o estupefaciente.

ñ) La continuada y reiterada falta de respeto al ejercicio del derecho al estudio de sus compañeros/as cuando conste por escrito en cuatro partes de incidencia, tratándose de un alumno de Bachillerato o Ciclo Formativo, y diez partes de incidencia tratándose de un alumno de la ESO. Debe existir igualmente un acuerdo del equipo educativo que manifieste la imposibilidad de reconducir al alumno, fundamentado en el procedimiento desarrollado en el plan de convivencia para este tipo de casos.

3.2.4 Medidas aplicables ante conductas contrarias a la convivencia

Artículo 65.- Medidas ante conductas contrarias a la convivencia de carácter leve.

1. Las conductas contrarias a la convivencia de carácter leve serán corregidas por el profesorado del centro, y particularmente por el que imparte docencia directa al alumnado. En tal sentido, procurará agotar todas las medidas a su alcance, sin intervención de otras instancias, con una o varias de las siguientes:

a) Reflexión en lugar apartado dentro del aula sobre la conducta inadecuada concreta y sus consecuencias.

b) Reconocimiento de la inadecuación de la conducta, ante las personas que hayan podido resultar perjudicadas.

c) Realización de actividades de aprendizaje e interiorización de pautas de conducta correctas.

d) Realización de alguna tarea relacionada con el tipo de conducta inadecuada.

e) Compromiso escrito entre el profesor o profesora y el alumno o alumna.

f) Apercibimiento verbal con posterior comunicación a la jefatura de estudios y a sus familias en el caso de alumnado menor de edad.

g) Apercibimiento escrito con orientaciones para la superación del conflicto.

h) Realización de trabajos educativos, en horario no lectivo, de tareas que contribuyan a la reparación de los daños materiales causados o, si procede, a la mejora y desarrollo de las actividades del centro docente siempre que dichas tareas tengan relación con la conducta contraria a la convivencia.

i) Privación del tiempo de recreo durante el período que se establezca por los centros.

2. Las tres últimas medidas señaladas en el apartado anterior serán específicamente adoptadas por la persona que ejerce la tutoría del grupo del alumnado que hubiese realizado la conducta.

3. En caso de que la aplicación de la medida correctora no la llevara a cabo el profesor o profesora que fuera testigo de la conducta, según lo señalado en el apartado 1, subsidiariamente le corresponderá a la persona que ejerce la tutoría, quien contará con el parecer del equipo educativo cuando lo considere necesario, o a solicitud de uno de sus componentes. Sólo cuando la intervención del tutor o la tutora con la cooperación del equipo educativo no haya logrado corregir la conducta del alumno o alumna y reparar el daño causado, después de aplicar las medidas previstas en este artículo, la gestión del conflicto se trasladará a la dirección, o en su caso, al equipo de gestión de la convivencia.

Artículo 66.- Medidas ante conductas contrarias a la convivencia de carácter grave.

1. Para la corrección de las conductas contrarias a la convivencia de carácter grave, la dirección del centro o por delegación el Equipo de gestión de la convivencia, aplicará alguna de las siguientes medidas:

a) Cambio de grupo o clase del alumno o alumna, con carácter temporal, durante el período que se establezca por el centro, o definitivo.

b) Suspensión del derecho de asistir a las clases de una o varias materias, o a participar en las actividades extraescolares y complementarias hasta la celebración de una entrevista con los representantes legales en el caso de alumnado menor de edad, sin que la medida pueda exceder de tres días.

c) Suspensión del derecho a utilizar el servicio de comedor o el servicio de transporte escolar por un período máximo de tres días, cuando la conducta contraria a la convivencia haya tenido lugar con ocasión de la utilización de los mencionados servicios.

d) Suspensión del derecho a participar en actividades extraescolares por un período que no podrá sobrepasar el final del trimestre académico en que haya tenido lugar la conducta corregida o, en caso de haber tenido lugar en el último mes del trimestre académico, el final del trimestre inmediatamente siguiente.

e) Suspensión del derecho a participar en las actividades complementarias que hayan de tener lugar fuera del centro docente por un período que no podrá sobrepasar el final del trimestre académico en que haya tenido lugar la conducta corregida o, en caso de haber tenido lugar en el último mes del trimestre académico, el final del trimestre inmediatamente siguiente, siempre que durante el horario escolar la alumna o alumno sea atendido dentro del centro docente.

f) Suspensión del derecho a utilizar la biblioteca, el aula de nuevas tecnologías, el laboratorio o cualquier dependencia del centro donde se realice una actividad docente por un período que no podrá sobrepasar el final del trimestre académico en que haya tenido lugar la conducta a corregir o, en caso de haber tenido lugar en el último mes del trimestre académico, el final del trimestre inmediatamente siguiente, cuando la conducta contraria a la convivencia haya tenido lugar con ocasión de la utilización de los mencionados servicios.

2. La suspensión de cualquier derecho de asistencia o participación en actividades extraescolares o complementarias conlleva el tratamiento educativo y la custodia del alumnado garantizada dentro del centro, a través de las estrategias establecidas en el plan de convivencia para la aplicación adecuada de estas medidas.

3. La dirección del centro, oído el Equipo de gestión de la convivencia, podrá aplicar, si se dan circunstancias agravantes, las medidas de este apartado frente a las previstas en el apartado 1.

a) Suspensión del derecho de asistencia a las clases de una o varias áreas o materias por un período de tres a diez días lectivos, sin pérdida de la evaluación continua siempre que se realicen determinados deberes o trabajos bajo el control del profesor o profesora que se designe a ese efecto por el centro.

b) Suspensión del derecho al transporte por un período de tres a diez lectivos.

c) Inhabilitación definitiva para la utilización del transporte escolar.

d) Suspensión del derecho de asistencia al centro docente por un período de tres a diez días lectivos sin pérdida de la evaluación continua, siempre que se realicen determinados deberes o trabajos bajo el control del profesor o profesora que se designe a ese efecto por el centro.

e) Realización dentro o fuera del horario lectivo de un servicio a la comunidad educativa como fórmula de reparación al daño causado. Esta medida no puede ser impuesta sin autorización de los representantes legales en el caso del alumnado menor de edad, y aceptada por el propio alumno o alumna si es mayor de edad.

f) Suspensión del derecho a beneficiarse de una medida de compensación de las establecidas en el centro por un período que no podrá sobrepasar el final del trimestre académico en que haya tenido lugar la conducta a corregir o, en caso de haber tenido lugar en el último mes del trimestre académico, el final del trimestre inmediatamente siguiente, cuando la conducta contraria a la convivencia haya tenido lugar con ocasión de la utilización de los mencionados servicios.

g) Imposición de mantenerse alejado de quien ha sido su víctima en una situación de acoso, durante el tiempo que se determine.

4. La dirección del centro garantizará el ofrecimiento de una mediación con la otra parte del conflicto. Cuando se acepta la mediación la aplicación de cualquier medida se paraliza hasta la finalización de la misma, que deberá incluir el cumplimiento del acuerdo alcanzado.

5. En el caso de alumnado con graves problemas de conducta, se derivará hacia un programa establecido en el plan de convivencia para su atención y tratamiento. Se citará a la familia para afrontar conjuntamente la situación y, en su caso, solicitar la intervención de otros recursos externos como salud mental, servicios sociales municipales u otros.

Artículo 67.- Medidas ante conductas que perjudican gravemente la convivencia.

1. Las conductas que perjudican gravemente la convivencia en el centro docente serán corregidas por el director o directora para lo que podrá contar con la asistencia del Equipo de gestión de la convivencia o de los Equipos de mediación, con la aplicación de una o varias medidas de las recogidas en el artículo anterior y, además, con cualquiera de las siguientes:

a) Suspensión del derecho de asistencia al centro docente por un período de once a veinte días lectivos sin pérdida de la evaluación continua, siempre que se realicen determinados deberes o trabajos bajo el control del profesor o profesora que se designe a ese efecto por el centro.

b) Suspensión del derecho a participar en las actividades extraescolares o en las complementarias fuera del centro docente, o del derecho a utilizar el servicio de transporte escolar o el servicio de comedor, durante un período que puede llegar hasta la finalización del año académico, cuando la conducta contraria a la convivencia haya tenido lugar con ocasión de la realización de las mencionadas actividades o servicios.

c) Inhabilitación para cursar estudios en el centro en el que se cometió la conducta gravemente perjudicial por el tiempo que reste hasta la finalización del curso escolar.

d) Inhabilitación definitiva para cursar estudios en el centro donde se cometió la conducta gravemente perjudicial. En este caso, el Consejo Escolar del centro podrá acordar la readmisión del alumno o alumna para el siguiente curso, previa petición y comprobación de un cambio positivo en su actitud.

2. En caso de que el alumno o alumna con medida de inhabilitación, curse las enseñanzas obligatorias, la Administración educativa le asegurará un puesto escolar en otro centro docente sostenido con fondos públicos, en los términos que se determinen por orden de la persona titular de la consejería competente en materia de educación respecto a los servicios complementarios. Si se trata de alumnado que siga enseñanzas no obligatorias, de no existir plazas se le facilitará en la modalidad de enseñanza a distancia.

El procedimiento para la tramitación de los expedientes disciplinarios está descrito en los artículos 70 a 73, ambos incluidos, del referido Decreto 114/2011.

3.4 NORMAS GENERALES DE REGIMEN INTERIOR

Entrada al Centro.

El acceso a las ventanillas de Secretaria será de 9:00 a 13:00 h.

El acceso al resto del recinto escolar será libre para los profesores y personal de administración y servicios del Centro.

El horario de apertura de las puertas del centro será a las 7:45 horas, desde esa hora habrá un profesor y un directivo de guardia. La puerta situada en el edificio “b” (barracones) se cerrará a las 8:10 horas, la puerta de acceso principal se bloqueará a partir de las 8:15 horas, volverá a abrirse diez minutos antes del cambio de hora y se bloqueará de nuevo pasados diez minutos después del cambio de hora. Por tanto en todos los turnos (mañana, tarde y noche) la puerta sólo estará operativa diez minutos antes y después del toque de la sirena anunciando la finalización de la clase y comienzo de la siguiente. Únicamente en situaciones excepcionales se podrá salir o entrar al centro fuera de las horas en que está operativa la puerta, previa autorización del personal de administración o servicios o un cargo directivo. El alumnado siempre que se le solicite estará obligado a presentar su carné de estudiante vigente.

Las visitas de familiares u otras personas, salvo las de una autoridad educativa, requerirán la compañía de un profesor o miembro del personal de administración y servicios, a menos que se cuente con la autorización de un cargo directivo.

El Consejo Escolar establecerá cada año normas que regulen la apertura y cierre de la puerta de entrada al Centro, tanto al principio y al final de cada turno, como en las horas intermedias.

Por las puertas de acceso de vehículos al estacionamiento sólo está permitida la entrada y salida de profesores, personal de administración y servicios, y otras personas expresamente autorizadas.

La puerta peatonal de acceso a los talleres de madera y electromecánica de vehículos será de uso exclusivo de profesores y del personal de administración y servicios.

Las clases

Cada clase dará comienzo a la hora establecida en el cuadro horario del curso, siendo su duración la que en aquél se especifique. Tanto el comienzo y el fin de cada turno, como el cambio de clase se indicarán con un toque de sirena.

Si ningún alumno hiciera acto de presencia transcurridos diez minutos después del toque de sirena correspondiente, se entenderá que el grupo no asiste, lo cual deberá comunicarse inmediatamente al profesorado de guardia o a la jefatura de estudios, a los efectos que procedan.

El profesorado deberá respetar los cambios de clase, por lo que no tomará de modo unilateral el tiempo que corresponde a otras asignaturas, áreas o materias.

El profesor de un grupo podrá suspender el derecho de asistencia de un alumno o alumna a una clase concreta, cuando esté perturbando el normal desarrollo de la misma, siempre que exista profesorado disponible para tutelar al alumno durante el tiempo en que no asista a clase y que se comunique tal circunstancia y sus motivos en el transcurso de la jornada escolar al tutor del alumno o, en su caso, al jefe de estudios.

El tutor tendrá la facultad para aceptar o desestimar las razones alegadas por los alumnos para la justificación de faltas, no se justificará en ningún caso una falta de asistencia a clase por estar ausente de viaje, salvo que sea por motivos de salud o fallecimiento de familiares, tampoco se justificarán faltas de asistencia o por estar realizando una actividad laboral.

El alumnado menor de edad en las enseñanzas de Bachillerato y Formación Profesional sólo podrá abandonar el centro durante el periodo lectivo en circunstancias concretas y puntuales tales como en caso de acudir a consultas médicas, o tener asignaturas convalidadas y siempre que sus padres lo autoricen previamente. (Orden Consejería de Educación 9 octubre 2013 BOC nº 200 de 16 de octubre, Artículo 34-4).

Uso de las dependencias

Con carácter general, el uso de las dependencias deberá realizarse con el máximo cuidado y observando las más estrictas normas de higiene. Ello es extensible, de igual modo, a la permanencia en el resto de los espacios.

Salón de actos. Se reservará para actos que por su naturaleza o elevado número de personas no puedan celebrarse en otro lugar. Su uso requiere solicitud previa.

Aulas de audiovisuales. Su uso requiere petición previa.

Canchas deportivas. Durante las horas de clase no serán utilizadas sino para impartir la asignatura de Educación Física. Durante los recreos y en el tiempo que transcurre entre turnos, las canchas podrán usarse para actividades deportivas organizadas espontáneamente, salvo que haya alguna programada (liga interna, escuela deportiva, etc.), siempre que haya un profesor que sea responsable de gestionar y controlar el desarrollo de la actividad.

Gimnasio. Sólo se utilizará para la impartición de la asignatura de Educación Física y, en segundo lugar, para las actividades que ese Departamento programe.

Sala de profesores. El acceso a la misma será exclusivo para el profesorado y el personal de administración y servicios en el cumplimiento de sus funciones. Los profesores no deberán recibir alumnos ni cualquiera otra persona en ella.

El aparcamiento para vehículos está reservado para el profesorado y el personal de administración y servicios.

El uso del material mobiliario y didáctico debe ser siempre correcto y cuidadoso.

Es deber de toda la Comunidad escolar comunicar a las personas responsables que correspondan los deterioros que se detecten y las necesidades que no estén cubiertas.

Los cargos unipersonales y los distintos departamentos tienen el deber de mantener al día el inventario del material existente.